¿Por qué concebir la reforma del baño como una disyuntiva entre capricho o necesidad? Tanto si son necesidades funcionales las que no te dejan otra opción que plantearte la reforma como si la realizas por preferencias estéticas, o sencillamente porque te apetece, la clave del éxito de la misma es una equilibrada combinación en la que tengas en cuenta ambos aspectos. Con ello conseguirás no solo que el baño exprese y potencie la personalidad del resto de tu hogar sino incrementar el confort del que esperas disfrutar y revalorizar positivamente la vivienda en su conjunto. Si estos son tus objetivos, en este artículo encontrarás una información muy relevante, incluyendo consejos a tener en cuenta en una reforma severa que requiera la sustitución de las tuberías o la instalación eléctrica, o sugerencias sobre lo que puedes conseguir (y ahorrar) con una acertada selección de complementos. No dejes de leerlo antes de emprender tu reforma.

En una casa donde se entra a vivir por primera vez y que aún no ha sido decorada, el baño suele ser el primer lugar donde intuimos el confort del que esperamos disfrutar una vez convertida en nuestro nuevo hogar. Puede que todavía no sepas con exactitud qué muebles pondrás ni dónde vas a situarlos, pero seguramente bastará el primer golpe de vista para plantearte cuestiones más fundamentales y dar respuesta a estas con la toma de algunas decisiones: si prefieres plato de ducha o bañera; si, de existir ya esta, prefieres cambiarla por otra con hidromasaje; si te sobra el bidet porque te quita demasiado espacio; o si vas a sustituir por otros los actuales azulejos, porque van a darte los buenos días cada mañana y los motivos o el color que muestran te resultan sencillamente horribles.

En la decisión de reformar el baño pueden influir motivos estéticos o de funcionalidad. Por ejemplo, el estilo de vida o la edad de los dueños de la vivienda hace de la elección entre plato de ducha o bañera una cuestión de mucha importancia y motivo más que suficiente para plantearse esta pequeña reforma, incluso cuando se trata de una vivienda a estrenar. Así, cuando el motivo es funcional, la reforma puede consistir simplemente en la sustitución de alguna pieza sanitaria –la bañera o el plato de ducha que hemos mencionado suelen ser los más habituales–, aunque a veces este cambio, en principio simple, se complica al obligar a restituir al menos parte de las paredes y suelo.

Si el motivo es estético la reforma suele ser de mayor envergadura, y a la sustitución de los sanitarios –que consideramos anticuados o se hallan deteriorados por el uso– se suma la de los azulejos, las baldosas o incluso las ventanas.

Por otro lado, el pavimento y el alicatado son elementos que dan al baño –y por añadidura al resto de la vivienda– un toque de buen gusto y actualidad y, por tanto, una buena elección en el revestimiento de tu baño puede revalorizar positivamente la misma. El mercado ofrece una gama inmensa de acabados con el consiguiente abanico de precios en función de la calidad, pero no olvides el aspecto clave de elegir un buen profesional que te asegure una perfecta colocación del material elegido.

Si el tamaño y la distribución del baño lo permiten puedes incluso darle un toque muy personal separando la zona de tocador del resto. Para ello puedes usar materiales como la madera en el suelo y el estuco o papel en las paredes, que darán un aspecto cálido a la estancia y aislarán tanto estética como funcionalmente este espacio del otro más húmedo, para el que te recomendamos materiales más impermeables que requieran un mantenimiento mínimo, como es entre otros el caso del gres.

Otra sugerencia a la hora de elegir materiales y colores es que huyas de los tonos oscuros si tu baño no tiene ventana exterior o si su tamaño es muy reducido. Elige por el contrario tonos claros, que incrementarán notablemente la sensación de amplitud y la luminosidad del mismo. Una solución más para un baño interior es la sustitución de parte de un tabique por la colocación de pavés. Ten en cuenta y asegúrate de que queden estéticos en la estancia contigua, y pasarás a disfrutar de luz natural en tu cuarto de baño al tiempo que potencias considerablemente el efecto de la reforma.

Por otro lado, si quieres que tu baño mantenga un diseño siempre actual deberías huir de propuestas demasiado arriesgadas; en cierto modo, a nuestro baño le ocurre algo parecido a lo que a nuestro vestidor con el fondo de armario: si pretendes dar ese toque “distinto” puedes hacerlo mediante elementos económicos y fáciles de sustituir, como es el caso de los complementos. Siempre hemos tenido la idea de que el baño era una zona aséptica y poco proclive a la decoración, cuando en realidad el baño, en continuidad con el resto de tu hogar, puede y debe expresar la personalidad que tanto te preocupa para este.

Si te enfrentas a una reforma más severa en la que se hace necesaria la sustitución de tuberías o instalación eléctrica, no te dejes agobiar por las molestias y el fastidio que pueda conllevar. Piensa que la reforma del baño es una de las más habituales en una vivienda y tómate esa contingencia como una oportunidad para redistribuirlo y darle ese toque actual y funcional que siempre has deseado. Simplemente te dejamos un par de consejos para que los tengas en cuenta a la hora de planificar los cambios.

Asegúrate de que los materiales no visibles que vas a utilizar en la reforma están completamente actualizados y cumplen con las garantías de calidad y seguridad vigentes; en este punto un buen profesional de la fontanería o la electricidad cobra una gran relevancia y será primordial para asegurarte de la correcta elección de esos materiales y de que no va a surgir ningún contratiempo tras la ejecución de la obra. Un consejo a seguir si vas a tocar la instalación eléctrica es que preveas, teniendo en cuenta tus hábitos, el número y lugar de colocación de las tomas de luz: un enchufe estratégicamente colocado puede ser muy práctico y contribuir en gran medida a tu confort, evitándote el uso de alargadores o ladrones cuando necesites usar varios aparatos eléctricos al mismo tiempo.